MÚSICA

Mario Iván Martínez cumple 20 años de trabajo con la OSN

Boletín No. 109 - 02 de febrero de 2018
  • Lo celebrará con el concierto familiar De liebres, tortugas y bemoles
  • El domingo 11 de febrero en el Palacio de Bellas Artes y el sábado 17 en el Teatro Bicentenario, de León

La Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) iniciará su temporada 2018 con el concierto familiar De liebres, tortugas y bemoles, que contará con la participación especial de Mario Iván Martínez como narrador y del venezolano Raúl Aquiles Delgado como director huésped

El primer concierto del año de la agrupación que dirige Carlos Miguel Prieto se llevará a cabo el domingo 11 de febrero a las 12:15 y 13:45 en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes y el sábado 17 las 11:00 y 13:00 en el Teatro Bicentenario, de León, Guanajuato.

De liebres, tortugas y bemoles es una nueva propuesta de Mario Iván Martínez, quien realizó la adaptación literaria de la fábula de Esopo y la selección musical de obras de los compositores Leroy Anderson y Aaron Copland, lo cual ha dado como resultado “una jocosa fantasía zoológica”, según expresó en entrevista el actor y cantante mexicano.

“Leroy Anderson, con la Orquesta Boston Pops, estuvo siempre cerca de la sensibilidad de los jóvenes. Muchos de ellos se empaparon del repertorio sinfónico gracias a su obra. Por ello se le ha llamado el rey de la música sinfónica ligera. Se distinguió por su afán de brindar diversidad y novedad a la música, porque propuso muchos sonidos y retos para los intérpretes”.

De Anderson, el programa incluye las piezas Belle of the Ball; Plink, Plank, Plunk!; Fiddle-Faddle; Summer Skies, China Doll; Jazz Legato y Promenade, entre otras, “pero también se recordará a Aaron Copland con la inclusión de Hoe-Down, fragmento del ballet Rodeo. Empezaremos con este repertorio para compartir con el público mexicano la vigencia de la obra de Leroy y de Copland, dos autores referentes de la música del siglo XX”.

Además, será interpretado La tortuga y la liebre, “cuento sinfónico para narrador y orquesta a partir de la fábula de Esopo que propicié en 2010 junto con otros trabajos, con el afán de alejarnos un poco de lo predecible y explorar la posibilidad de brindar mayor riqueza en los conciertos familiares de la OSN, sobre todo porque se ha querido dar seguimiento al planteamiento original de gestar futuras generaciones de escuchas, de melómanos que llenen nuestras salas.

“Con este espectáculo cumplimos ya 20 años de trabajar con la OSN. Hace dos décadas se planteó grabar un disco con Tubby la tuba y Babar el elefantito, y yo celebré eso ante la necesidad de reforzar la formación artística en las escuelas. Consideré que era necesario que una agrupación como la OSN otorgara un nicho relevante a la formación de nuevos públicos. Como músico y actor, el proyecto me resultó alentador”.

El también intérprete de música antigua reconoció que “hay una simbiosis entre las dos pasiones que me empujan: el teatro y la música, y el tener el privilegio de producir, propiciar, abrazar música de Mozart, Haydn, de los contemporáneos y de Cri-Crí sobre el contexto de una interpretación depurada.

“Pero la idea no es solo formar espectadores, sino también ejecutantes. En mi trabajo está el ejemplo de Sergio Vargas Escoruela, niño virtuoso que interpretó a Wolfi, y luego la OSN lo invitó como solista, de tal forma que los conciertos familiares de la OSN son también trampolín y foro para abrazar a esos niños que han dado prueba de su talento e interés por la cultura”.

Martínez reconoció que el arte y la cultura en la actualidad juegan un papel crucial en las sociedades: “Un país que desdeña su cultura se enfila al despeñadero, sobre todo en estos tiempos de incertidumbre, encono y desigualdad. Ahora, más que nunca, es necesario poner en contacto a nuestros jóvenes con aquello que los redime como especie: el arte, que acerca a lo sublime.

“Decía Shakespeare en Hamlet que el hombre, cuando se acerca al arte, se acerca a la divinidad y está cerca de convertirse en un ángel. Hay que sublimar el espíritu, y aquí lo hacemos a través de la música y la literatura”.

En este concierto, Mario Iván Martínez estará acompañado por muñecos realizados por Gabriela Villalpando, con elementos de utilería de papel elaborados por Adriana Maya. En la primera parte, la orquesta estará sola, con breves intervenciones del narrador, y en la segunda, “la música se tomará de la mano de la palabra de manera puntual y congruente para la fábula de La tortuga y la libre”.

El concierto será dirigido por una de las mayores promesas de la música latinoamericana: el joven violonchelista y director de orquesta venezolano Raúl Aquiles Delgado (1989), discípulo de maestros como Rodolfo Saglimbeni y Alfredo Rugeles, y quien actualmente radica en México.

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