Xul Solar. Panactivista
Museo de Arte Carrillo Gil (MACG)
Museo de Arte Carrillo Gil (MACG)
Del 14 de julio al 08 de octubre de 2017
Del 14 de julio al 08 de octubre de 2017

Xul Solar. Panactivista es un recorrido por la obra de este singular creador argentino, uno de los representantes fundamentales de la vanguardia latinoamericana del siglo XX. Xul Solar pensaba en términos universales, le importaban todo y todo era susceptible de ser estudiado y transformado, o mejor dicho, recreado. La exposición lo presenta en su dimensión total, como él mismo se definía al final de su vida un ‘catrólico (ca-cabalista, tro-astrológico, li-liberal, co-coísta o cooperador)’, palabra inventada que refiere a la importancia fundamental del aspecto astrológico y utópico que atraviesa toda su producción y que se plantea como línea de trabajo.

Oscar Alejandro Schulz Solari (1887-1963), buscaba, por todos los medios, modificar los sistemas existentes de conocimiento para facilitar el aprendizaje, la comunicación y el entendimiento entre las personas. Estas reinvenciones de sistemas e instrumentos era una búsqueda permanente que, como afirmaba Jorge Luis Borges, lo llevo a trabajar en un “sistema de reformas universales”. Así creó dos lenguas (el neocriollo y la panlengua), una nueva escritura (grafías plastiútiles), transformó la anotación musical e instrumentos musicales (armonio, dulcitone, piano), modificó las cartas de tarot, el zodiaco, el I Ching, el ajedrez (panajedrez), sustituyó el sistema decimal por el duodecimal, imaginó ciudades futuras, etc.

Xul Solar: Del criollismo a la Vanguardia Latinoamericana
por Yareli Baas

Observar una pintura de Xul Solar, además de un goce estético, es también vislumbrar una parte de una de las mentes más creativas del siglo XX. Nacido Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari, su labor como pintor le ha dado un merecido lugar dentro de la plástica argentina y, en general, dentro de la vanguardia latinoamericana, su producción creativa no se limitó al campo artístico y su inagotable curiosidad lo llevó a crear nuevos universos, así como a buscar siempre la transformación de todo aquello que ya le era familiar y conocido; cosas tan cotidianas como el lenguaje, el juego de ajedrez o la ideología.

Pero, ¿a qué se debe el desarrollo de una mente como la de Xul Solar? Para responder tendríamos que dar una revisión a la historia de Argentina, y al cono sur, para entenderlo como un espacio socioculturalmente distinto al resto de los países de América Latina, pues su historia y desarrollo están más próximos al criollismo que al mestizaje, siendo este último el fenómeno predominante en el continente.  Concretamente en países como Argentina y Uruguay, la influencia europea jugó un papel trascendental en la consolidación de la identidad nacional, al tratar de homogenizar desde rasgos lingüísticos, culinarios y económicos, hasta las más sofisticadas formas del arte.

Es dentro de este contexto que la familia Schulz Solari inculcó en Xul Solar una sólida educación musical, heredada de su abuelo paterno, Alexander Schulz, quien era compositor y aficionado a la música alemana, más específicamente a la de Wagner y Bach. Posteriormente, en sus trabajos como pintor, estas influencias se verían reflejadas en algunas de sus pinturas, por ejemplo: Barreras melódicas, Cinco melodías, Coral Bach, Impromptu de Chopin, por mencionar algunas.

Otro factor en el desarrollo de Xul Solar que luego daría frutos en su invención del neocriollo fue la adquisición de lenguas. La familiaridad con acentos extranjeros, –rasgo distintivo de la sociedad argentina a principios de siglo–, fue la clave para definir el español en esta región del continente. Los estudios del artista incluyeron el francés, el italiano y el latín.

Más adentrado en el mundo del arte, el artista viaja a Italia en 1912, en donde tiene contacto por primera vez con las vanguardias europeas a través del almanaque Der Blaue Reiter, en donde se encuentran algunas de las bases que sostendría al expresionismo. Sin embargo, en una carta escrita a su padre, muestra sus primeras impresiones a propósito de un cuadro de Kandisnky: “hay cosas espantosas para los burgueses, cuadros sin naturaleza, líneas y colores sólo”.
Para Xul Solar, el arte, como la vida misma eran siempre perfectibles y su naturaleza, de carácter panteístico buscó integrar sus conocimientos, habilidades y cosmovisión en sus pinturas.

El ajedrez fue uno de los pretextos mediante el cual Xul Solar pudo desbordar sus ideas. Al considerar su sistema demasiado sencillo para todas las posibilidades que imaginaba, el artista inventó el panajedrez o panjuego, e integró variables para enriquecerlo, y cuyas reglas, al igual que su pensamiento, no eran fijas y siempre encontraban nuevos caminos para ser ligadas con otras disciplinas. Por ello, nos encontramos ante un juego con el que es posible escribir un poema, leer nuestro destino como si se tratara de una interpretación astral, –tema que obsesionó a Xul y que se deja ver en pinturas como el Árbol de la vida­­–, combinar colores para formar collages, o incluso composiciones musicales. A propósito de este ímpetu inventivo, el escritor Leopoldo Marechal comentó de Xul Solar que: “Lanzar al mundo criaturas nuevas, ya se tratase de un idioma o un juego, era un “acto de amor” que realizaba él para los hombres, a fin de que se comunicaran en la universalidad de un lenguaje o en el field recreativo de un tablero de ajedrez.”

A través del neocriollo, lengua inventada por él hecha a partir del portugués y el español , las dos más habladas en América Latina, Xul Solar deseaba universalizar las vías de comunicación entre los hombres, a fin de conectarlos, facilitar la compartición de conocimientos y simplificar la forma en la que adquirimos un idioma. Para Xul Solar, era un tema primordial que la sociedad del continente americano se unificara y una muestra de ello es la pintura en la que retoma el pasado prehispánico mexicano y muestra al dios Tlaloc, dicha obra en algún momento perteneció a su amigo el escritor Jorge Luis Borges.

De esta manera, podemos darnos cuenta que vida y obra son dos elementos indisolubles al momento de hablar de Xul Solar. Es el primer, y quizá único panactivista, que ejemplificó el espíritu de movimiento de su generación e inspiró a las que le sucedieron. Su contexto social, así como la sed de conocimiento que lo acompañó durante toda su vida lo convirtieron en un artista de la totalidad, vale la pena cuestionarse: ¿hasta qué punto sus orígenes y el entorno fuertemente criollo determinaron su cosmovisión y permitieron su amplitud de pensamiento?

Referencias: Museo Xul Solar

Museo de Arte Carrillo Gil (MACG) MAPA
Museo de Arte Carrillo Gil (MACG)
Av. Revolución 1608, esquina Altavista
Del vie 14 jul al dom 08 oct
mar a dom, 10:00 - 18:00 h
Programación sujeta a cambios